Capítulo 5: Stole my heart.
Llegamos
a mi casa y dejé las bolsas en mi habitación. Bajé a la cocina y Paula ya se
había puesto a hacer pizzas. Javi, estaba buscando algo en la tele. Encendí el
horno y metí las pizzas. Nos sentamos en la mesa de la cocina a comer entre
risas. Recogimos la cocina y fuimos al salón.
-Voy al
baño.- Javi se levantó y salió del salón.
Paula
observó a Javi marcharse y luego bajó la mirada. Estaba enamorada de él, lo
sabía.
-Acabo
de ver cómo le miras.- Solté.
-¿Cómo
miro a quién?- Ahora me miraba a mí.
-A Javi,
¿te gusta?- Le sonreí.
-Sh,
baja la voz te va a oír.- Se asomó a la puerta para comprobar que no estaba.
-No lo
niegues, se te nota.- Hice que me mirara de nuevo.
-Bueno,
sí, pero no se lo digas, no lo sabe y no creo que sienta lo mismo.
-Eso no
lo sabes si no le has preguntado, ¿quieres que hable con él?
-No, no
te preocupes.
-¿Por
qué se tendría que preocupar?- Acababa de llegar Javi.
-Por
nada, creo que me voy a casa, me duele la cabeza, adiós chicos.- Paula se
levantó y se fue.
-Ana, ¿Qué
pasa?- Se sentó a mi lado.
- Por
nada, no te preocupes.- le sonreí y le di la mano.
-Ana, yo
tengo que contarte algo que no sabe nadie, eres la única persona en la que
confío a parte de Paula, pero claro a ella no puedo contarle que la quiero.-
Sonrió.
Me quedé
de piedra, le miré y sonreí.
- Habla
con ella, a lo mejor te llevas una sorpresa.
- Gracias,
Ana, de verdad.
Nos levantamos y me dio un
abrazo.
-Chicos me había olvidado la…
Mierda, no, ahora no, Paula
había vuelto justo en el peor momento, sabía que iba a pensar mal, y no quería
perder a la única amiga que tenía aquí. Me giré para mirarla, se había quedado
quieta en la puerta.
-No quería molestar, ya veo
que sobro.- Cogió su chaqueta y se fue.
-Paula espera no es lo que
parece, Ana y yo no…Mierda.- Javi se sentó en el sofá con la cabeza entre las
manos.
Yo me había quedado allí, en
el sitio, sin poder soltar ni una palabra. Cogí las llaves y salí corriendo. No
sabía a dónde ir, quería buscarla contárselo todo. Estaba segura de que en su
casa no estaba, pero llamé por si acaso. Me abrió la puerta su madre, me dijo
que no había llegado todavía. Di una vuelta a la manzana, cogí por una calle en
la que había casas de colores con jardines, gire a la derecha y me adentré en
un parque aunque más bien parecía un bosque por los árboles. Seguí andando
hasta que me encontré con un lago, oí unos sollozos y me asomé era Paula,
estaba sentada en el suelo apoyada en un árbol. Me acerqué a ella y me senté a
su lado y le abracé con todas mis fuerzas.
-Ya está, no te preocupes,
ya pasó.
Seguía llorando y yo no
podía verla así.
-Escúchame, no me gusta Javi
¿vale? Sólo me ha dado un abrazo, para darme las gracias, eres mi única amiga
aquí y no voy a perderte, no voy a consentirlo.
-¿Y para qué tenía que darte
las gracias?- Se secó las lágrimas y me miró.
-Eso deberías hablarlo tú
con él, vamos, levántate, que Javi estará preocupado.
Andamos hasta llegar a casa,
abrí la puerta dejé que Paula se sentara en el sofá y fui a por un vaso de agua
a la cocina. Volví al salón y Javi no estaba.
Dios me acabo de leer tu nove y me encanta!! :) esta genial!
ResponderEliminarMe alegro que te guste cieloo :)
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