lunes, 30 de abril de 2012

Hola amores:) Estoy pensando en ponerle nombre a la protagonista ¿alguna sugerencia? Gracias por leer, os quiero :$

Capítulo 4: One Dream.
            
            Me puse el despertador a las diez. Habíamos quedado en el centro con los demás, pero Paula iba a venir a recogerme a las diez y media para coger el autobús hasta allí. Me di una ducha rápida, me puse unos vaqueros cortos, unas sandalias marrones y unas de las camisetas que me compré con Josh, me cogí una trenza, me puse un poco de rímel y brillo de labios, bajé a la cocina, mamá me había dejado una nota en la nevera.
            “En la entrada te he dejado dinero junto a las llaves, hay pizza en el congelador por si Paul y los demás se quieren quedar a comer llegaré esta noche, me voy a comprar alginas cosas. Te quiero, Mamá.”
            Genial, como Paula no pudiera venir, tendría que comer sola. Cogí un zumo de la nevera y el dinero y las llaves de la entrada, y me dirigí a casa de Paula, eran y media y no había venido a buscarme, así que decidí ir yo, llamé a la puerta y me abrió.
            -¡Estás todavía en pijama!
            -Sí, es que no se que ponerme, ven a ayudarme.- Cerró la puerta detrás de mí.
            Subimos a su habitación, le ayudé a elegir la ropa y salimos para coger el autobús. Llegamos tarde, aunque esperaba causar buena impresión. Cruzamos la calle y había un grupo de jóvenes sentados en un banco, junto a un puesto de churros. Nos acercamos y Paula fue saludándoles uno a uno, primero abrazó a un chico moreno, luego a otro rubio y por último a dos chicas. Me los presentó.
            -Este es Javi.- Era el chico moreno, me dio un abrazo y me quedé quieta, no me lo esperaba.
            He de decir que se parecía mucho a Zayn, aunque era más alto y tenía la espalda más ancha.
            -Y este Hugo.- Me dio dos besos, se notaba que Hugo era más tímido.
            Se acercaron las dos chicas, eran rubias y parecían hermanas.
            -Estas son Clara y Alicia.- Les sonreí.
            -Y esta es Ana.
            Encantada.- Sonreí.
            -Bueno comencemos las compras.- Animó Paula.
            Nos recorrimos todas las tiendas de la Avenida. Javi y Paula no paraban de contarme anécdotas, eran amigos desde pequeños. Además Javi vivía en la casa de mi derecha, éramos los tres vecinos. Hugo, Clara y Alicia iban detrás de nosotros. Pasamos un parque y seguimos mirando tiendas, de repente Paula se paró frente a un escaparate. Me puse a su lado para ver mejor pero no me dio tiempo de ver nada, me cogió del brazo y me llevó hasta el mostrador. Me puse a mirar los estantes de la tienda, era de música, Paula se acercó y me cogió otra vez por el brazo, me sacó a fuera y comenzó a chillar y saltar.
            -¿Qué te pasa?- Le pregunté asustada.
            -Tia, no te lo vas a creer, ¡mira el escaparate!- Me cogió de los hombros y me giró.
            Observé el escaparate.
            -¡No, no es posible!- Me pegué al cristal.
            -¡Sí! One Direction viene a dar un concierto y nosotras vamos a ir. ¿Tienes ahí dinero?
            -Sí, tengo.
            -Pues ven, vamos a por las entradas.
            Miré por última vez el cartel, era perfecto y llamativo, habían puesto una foto de ellos y con letras grandes, las fechas y horarios. Entramos a dentro de nuevo, hablamos con la encargada, nos dijo que las últimas entradas que quedaban eran en pista o en la última grada. Compramos las de pista, íbamos a ir todos al concierto. No podía creérmelo, iba a ir a su concierto, todo lo que había soñado y no habría podido tener si no me hubiera mudado. Seguimos andando y entramos en un Starbuck, nos compramos unos batidos, Paula y yo nos lo pedimos de Vainilla, nuestro sabor favorito. Creo que seríamos muy buenas amigas.
            -Oye, mi madre no está, podíais venir a casa a comer.
            -Alicia y yo no podemos, tenemos comida familiar y llegamos tarde.- Dijo Clara mirando el reloj.
            Hugo tampoco podía, nos despedimos de ellos tres, y Paula y Javi se vinieron a casa.

sábado, 28 de abril de 2012


Capítulo 3: You’re my kryptonite.
            
            El viaje se me hizo corto, cuando llegamos, recogimos las maletas y cogimos un taxi para que nos llevara a casa.
            Tardamos un poco más de media hora en llegar. Era grande, tipo Americana, había un jardín delantero vallado, desde fuera la casa parecía tener dos pisos, era blanca. Me coloqué delante de la valla, pero no entré, miré a la calle y había casas iguales a la derecha y a la izquierda. Me giré y observé un gran parque frente a la calle. Decidí entrar en casa para colocar las cosas en mi habitación. En la primera planta había un salón grande, la cocina se encontraba al final de un pasillo, donde había una habitación vacía, imaginaba que mamá pondría una biblioteca allí. Subí a la planta de arriba y había otro pasillo largo, a la derecha había un cuarto de baño grande. Era blanco y estaba muy limpio, tenía un gran espejo colocado encima del lavabo y una placa de ducha en la pared del fondo. Fui a mi habitación que se encontraba más al fondo del pasillo y vi que ya estaban ahí las cajas con mis cosas. Oí que llamaban a la puerta.
            -Ana, ve a abrir que estoy ocupada.- Me gritó mi madre desde abajo.
Abría la puerta, al otro lado, había una chica morena, sonreía y llevaba un pastel en las manos.
-Hola, soy Paula, la vecina de al lado, he visto el camión de la mudanza y he decidido venir para daros la bienvenida.- Seguía sonriendo.
-Hola, yo soy Ana, gracias, no hacía falta que te molestaras, ¿quieres entrar?
-Claro, he hecho un pastel.- Me lo ofreció.
-A mi madre le encantará, ven que te la presento.- Me siguió por el pasillo hasta la cocina.
-Mamá, esta es Paula, la vecina de al lado, nos ha traido un pastel.- Dejé el recipiente en la encimera.
-Encantada cielo.- Le dijo mi madre.
-Igualmente, señora…
-Oh, no por favor, llámame Carmen.
Mi madre siguió con sus cajas en la cocina, y yo le dije a Paula que si quería ayudarme con las mías. Subimos a mi habitación y comenzamos a sacar mi ropa de las cajas, muy escasa por cierto.
-Oye, Ana, que te parece si vamos mañana al centro, para renovarte un poco el armario.- Me dijo sujetando una falda en las manos y poniendo mala cara.
-Vale, pero no conozco nada de aquí.
-No te preocupes, yo te hago de guía turística. Ah, y te voy a presentar a unos amigos míos.
Terminamos con la ropa y continuamos con las demás cajas. Abrió una de ellas y se quedó quieta mirándola con la boca abierta. Me acerqué y vi el disco de One Direction, lo cogió y me miró.
-¿Eres fan de One Direction?
-¿Fan?, por favor eso es un insulto.- Dije riendo.
-Amo las zanahorias.- Soltó.
-Odio las cucharas.
-¿Hazza?- Me preguntó.
-Desnudos.- Contesté.
-¿Rubio Irlandés?
-Latigable.- Reí.
-¿Tatuajes?
-Mi querido Malik.
Comenzamos a reír a carcajadas y nos caímos al suelo de la risa.
-¡Directioner!- Gritamos las dos a la vez señalándonos con el dedo.
Había hecho una amiga, una amiga especial, y además le gustaba la misma música que a mí. 

miércoles, 25 de abril de 2012


Capítulo 2: El gran día.
           
            La mañana pasó rápido, me había comprado un par de camisetas y un bolso de mano con un neceser a juego, y a Josh otra camiseta en su tienda favorita, él se empeñó en regalarme un oso de peluche. Terminamos las compras y nos sentamos a comer en un restaurante, pedimos algo ligero.
            -Te voy a echar mucho de menos.- Dije mirando al oso.
            -Yo yo, pero tengo una sorpresa, ¿te acuerdas la beca que pedí para irme a Londres?
            -Sí, me acuerdo, ¿te la han concedido?- Pregunté emocionada.
            -Sí, pero es algo mucho mejor, voy a utilizarla para pagarme un viaje a Madrid este verano cuando estés instalada.
            -¿Qué? ¿Vas a venir a verme? Eso es genial, voy a estar contando los días.- Sonreí.
            Terminamos de comer y Josh vino a casa, cerramos las cajas con cinta de embalar y cerré mi maleta. Decidimos hacer una ronda de película, escogimos nuestras favoritas, Love Actually y Toy Story. Llegó la hora de que Josh se fuera y no quería llorar.
            -Te echaré de menos enana.- Sonrió y me acarició la mejilla.
            No pude soportarlo más y le abracé con todas mis fuerzas. Noté que una lágrima caía por mi mejilla y él también lo notó, se separó de mí y me miró.
            -Eh, no llores, voy a ir a verte muy pronto, no te preocupes.- Me dio un beso en la frente.
            Iba a echarle muchísimo de menos, era mi mejor amigo desde la infancia y le conocía muy bien. Me acosté ya que mañana sería un gran día.
            Me desperté temprano, estaba nerviosa. El camión de la mudanza se llevó las cajas hasta mi nueva casa donde nos esperarían hasta que llegáramos.
            -Vamos Ana, que llegamos tarde- Me gritó mi madre desde la cocina.
            -Ya voy mamá.
            Cogí mi gorro de lana, el bolso de mano y el osos de peluche de Josh y bajé. Un taxi nos llevó hasta el aeropuerto, allí estuvimos más de una hora esperando para embarcar. Subimos al avión y nos sentamos en nuestros asientos camino de una vida nueva.
Amores siento que los capítulos sean tan cortos todavía, los iré escribiendo más largos cuando vaya subiendo más capítulos, gracias por leerla :3 y por favor decidme lo que no os gusta y demás para ir mejorando que soy nueva en estoy :) Os quiero a todo@s xx.

Capítulo 1: Despedida.

 Me levanté temprano, bajé a desayunar y me di una dicha de agua fría. Comencé a meter todas mis cosas en cajas, tenía tantas ganas de irme y empezar de nuevo... Era martes y el viernes íbamos a coger el avión para no volver más.
Mamá había salido a arreglar los papeles de la mudanza y el viaje. Llamaron a la puerta y bajé a abrir, ahí estaba Josh, con una flor y dos batidos en las manos, creo que era al único al que iba a echar de menos a parte de mi familia.
-Hola, toma, esto es para ti.- Me ofreció uno de los vasos.
-Gracias, pasa.- Le sonreí.
            Nos sentamos en el sofá.
            -¿Y esa flor?- Le pregunté.
            -Es para ti, no quería que te fueras sin despedirnos y he decidido hacerte una visita.- Soltó con una sonrisa en la cara.
            -¿Quieres ayudarme con las cajas?
            - Claro, será todo un placer.
            Subimos a mi habitación, estaba todo patas arriba, había metido la mayoría de mi ropa ya y casi todos mis zapatos, ahora tenía que organizarme con mis objetos personales, mañana tenía comida familiar para despedirme y estaba segura de que se alargaría hasta la noche, así que entre hoy y el jueves tenía que tenerlo todo listo. Esa noche dormí bien, había guardado la flor  de Josh en una de las cajas junto con el disco de One Direction y mi cámara de fotos.
            Me desperté tarde y con las sábanas pegadas al cuerpo, tenía mucho calor y decidí darme una ducha de agua fría, me quedaba una hora para arreglarme y ordenar mi habitación. Íbamos a comer en casa de mi tía ya que era la más grande y en la mía estábamos de mudanza.
            Llegamos a casa de mi tía y atravesamos el patio delantero, estaña ya todos allí. Mis tías y mi abuela estaban en la cocina terminando de preparar la comida y mamá se les unió, los hombres tenían una copa en las manos y discutían sobre fútbol y mis primos estaban jugando a fuera.
           Comimos hasta que ya no pudimos más. La tarde pasó entre risas, juegos de mesa y anécdotas. Llegué a casa y me acosté, mañana, Josh vendría a buscarme para ir al centro a comprar las últimas cosas del viaje y comer juntos.

martes, 24 de abril de 2012


Prólogo: I want.
       Necesitaba escapar, salir de esta ciudad, conocer gente, me pasaba los días llorando y ya no sabía qué hacer, mi única escapatoria era la música, pero eso no bastaba, decidí hablar con mi madre, explicarle todo. Era verano y me había graduado, no soportaba la idea de tener que estudiar dos años más aquí, así que me dirigí a la cocina con muchísima confianza.
            -Mamá, tenemos que hablar- Dije seria.
            -Sí, Ana, tenemos que hablar, tengo que contarte algo muy importante- sonrió de oreja a oreja.
            -Mamá, antes de nada tengo que decirte que…
            -No, no espera, lo mío es más importante- me interrumpió. Me han ascendido, ¿y que no sabes qué?
            -¿Qué?- Dije ahora intrigada.
            -¡Nos vamos a Madrid!- Lo soltó como si le hubiera tocado la lotería.
                -¿Qué? ¿Nos vamos? ¿Para siempre? ¿Cuándo? ¿Pero cómo..?
No me dejó terminar.
                -Quiero empezar la mudanza mañana. Ve pensando en lo que quieres llevarte.
La miré con los ojos llorosos y la abracé muy  fuerte, le di un beso en la mejilla y me subí a mi habitación.
Por fin iba a salir de aquí, en menos de una semana volvería a empezar. Me puse el pijama y me acosté, quería madrugar para empezar a recoger mis cosas.